La continuación lo cambia todo… Ver más

Una Maleta y un Adiós

Preparé una maleta.

Tomé algunas cosas esenciales.

Y me fui.

Antes de cerrar la puerta pronuncié palabras que más tarde me perseguirían durante mucho tiempo.

—No puedo hacerlo.

Mi esposo no discutió.

No gritó.

No intentó detenerme.

Simplemente bajó la mirada.

Aquello fue peor que cualquier discusión.

Dos Semanas de Silencio

Durante catorce días nadie me llamó.

Nadie escribió.

Nadie preguntó dónde estaba.

Cada mañana revisaba mi teléfono esperando algún mensaje.

Nada.

El silencio se convirtió en una sombra constante.

Intenté convencerme de que había tomado la decisión correcta.

Pero algo dentro de mí comenzaba a romperse.

El Regreso

Dos semanas después decidí volver.

Necesitaba recoger algunas pertenencias.

Necesitaba cerrar capítulos.

Necesitaba respuestas.

Cuando llegué a la casa, todo parecía extrañamente tranquilo.

La puerta estaba abierta.

Las luces encendidas.

Y sobre la mesa del comedor había una caja.

Encima tenía una nota.

Con mi nombre.

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