Pero en medio del cansancio, también hubo momentos mágicos. Al retirar un panel antiguo, Julien descubrió una chimenea olvidada, oculta durante décadas. Bajo varias capas de revestimiento dañado, Claire encontró un antiguo suelo de piedra que decidió restaurar en lugar de reemplazar. En una habitación trasera, incluso descubrieron un pequeño nicho en la pared, probablemente utilizado para guardar objetos cotidianos.
Estos descubrimientos insuflaron nueva vida al proyecto. La casa ya no era solo una obra en construcción: se estaba convirtiendo en una historia por reconstruir.
La elección de preservar el encanto del viejo mundo.
En lugar de modernizarlo todo fríamente, Claire y Julien optaron por mantener la identidad de la casa.